Antes de meterme en tu tienda, tienes derecho a saber quién la está revisando y con qué criterio. Esto es lo que hago, lo que he encontrado en otras cuentas y exactamente qué vamos a mirar en la tuya.
Sé cómo suena «te regalo una auditoría». Así que dejo las reglas claras desde el primer minuto, porque de eso depende que lo que te diga después te sirva.
Un buen resultado en Meta Ads rara vez viene solo de la plataforma. Viene de tener estructura, de leer el negocio completo y de que el criterio no dependa de quién esté de turno.
Estructura de cuenta, testeo disciplinado y escalamiento que no quema la rentabilidad. Meta Ads para e-commerce B2C y para venta conversacional por WhatsApp, donde el cierre ocurre fuera del píxel y hay que medirlo aparte.
Leo el embudo completo, no solo el reporte de la plataforma. Extraigo datos directamente de la API de Meta y los cruzo con tu tienda para separar lo que la plataforma dice de lo que el negocio factura. Ahí aparecen las fugas que nadie estaba mirando.
Dirijo un portafolio de ~29 cuentas: cinco en gestión directa y el resto a través de tres media buyers que formo y superviso. Eso significa que he visto el mismo error repetirse en decenas de tiendas — y sé cuál es caro y cuál no.
Los nombres están reservados por confidencialidad; las cifras son reales y auditables dentro de Meta Ads y Shopify. Montos en pesos mexicanos (MXN). Los traigo porque lo que busco en tu tienda es exactamente esto.
El orden importa. No sirve optimizar anuncios si la tienda no convierte, y no sirve arreglar la tienda si no estás midiendo lo que pasa dentro. Se revisa de abajo hacia arriba.
Home, categorías, ficha de producto, carrito y checkout — en computador y en celular, que es donde ocurre la mayoría de tu tráfico. Cuántos pasos hay entre «me interesa» y «ya pagué».
Tiempo de carga real en móvil, errores de consola, peso de imágenes, SEO básico y meta etiquetas. Cada segundo de más es un porcentaje de gente que ya no está.
Políticas de envío, cambios y devoluciones; garantías, reseñas, métodos de pago, WhatsApp y presencia en redes. Todo lo que responde la pregunta silenciosa del comprador: «¿y si esto sale mal?».
Calidad de fotos, descripciones, estructura de precios, ofertas y stock. Si el producto no se vende solo en su ficha, el anuncio está trabajando el doble para nada.
Píxel de Meta y sus eventos (vista de contenido, agregar al carrito, compra), API de Conversiones, Google Analytics y etiquetado de campañas. Sin esto, el algoritmo aprende de datos rotos y tú decides a ciegas.
Todo lo anterior ordenado por impacto contra esfuerzo: qué se arregla esta semana, qué este mes y qué es un proyecto aparte. Con el porqué de cada cosa, no solo el qué.
«El ROAS no es un diagnóstico, es un síntoma. Antes de mover un presupuesto quiero saber si el problema está en el creativo, en la estructura, en el público o en el sitio.»
Es la razón por la que la auditoría empieza en tu tienda y no en tu cuenta publicitaria. La mayoría de los problemas que parecen de pauta no son de pauta.Si prefieres no dar accesos todavía, la auditoría se puede hacer desde afuera — con menos profundidad, pero se puede. Se avanza al ritmo de la confianza, no al revés.
Los resultados de arriba no salieron de intuición. Salieron de repetir el mismo proceso hasta que se volvió aburrido — y ahí es donde empieza a componer.
Resultado primero, causa después. Siempre en ese orden. Mover presupuestos sin saber de dónde viene el problema es cambiar de lugar el síntoma.
Una cuenta ordenada permite aprender. Sin eso, ningún anuncio se puede evaluar: el ruido de la estructura se come la señal del creativo.
Si muevo tres cosas y el resultado cambia, no aprendí nada. Cada cambio queda registrado con fecha y motivo. Así el aprendizaje se queda en tu cuenta, no en mi cabeza.
No compras impresiones, compras entender tu negocio. Cada informe trae qué pasó, por qué y qué sigue — con la fuga señalada aunque no me favorezca. Un reporte que solo trae buenas noticias es un reporte inútil.
Vengo de comunicación social y periodismo. Eso explica por qué el mensaje me importa tanto como los números: un anuncio es un argumento, no un adorno.
Si algo de lo que leíste aquí te sonó a tu tienda, probablemente lo sea. Escríbeme y agendamos la revisión.